Los mismos hombres que vivían la euforia de haber logrado la autonomía municipal, convocaban a una lucha más, tras haber logrado el tan ansiado logro, y no titubearon en darle el nombre de Rivadavia al club que acababan de fundar, como justo reconocimiento y asentamiento al nuevo Distrito que nacía en la provincia de Buenos Aires.


Fue el 13 de abril de 1913 cuando se concretó la fundación del Club Atlético Rivadavia. La iniciativa de un grupo de jóvenes dio forma institucional a la actividad deportiva iniciada en 1911. La necesidad de formar una institución deportiva comenzó a gestarse en las reuniones de comisión del Club Social.


La propuesta original fue de Ambrosio Lugones, y aceptada la misma, se dio el primer paso, que fue la elección del nombre: "Club Atlético Rivadavia". Se decidió también que la camiseta sería blanca con bastones verticales de color rojo, colores tomados del Alumni Athletic Club, que por ese entonces atravesaba momentos gloriosos


De ahí en más, el Club Atlético Rivadavia asume la responsabilidad de ir incrementando a través de su trayectoria, la historia misma del deporte lugareño. El fútbol adquirió jerarquía en Rivadavia por la acción permanente de la entidad. El primer partido oficial, se jugó el día 2 de julio de 1911, contra Pico Fútbol Club, en la ciudad de General Pico. Al día de hoy, Atlético es el club más ganador de la Liga del Oeste: consiguió 15 títulos del año. Estos fueron obtenidos en los años: 1962, 1963, 1964, 1970, 1974, 1975, 1976, 1978, 1979, 1980, 1982, 1983, 1988, 1991 y 2001. Además, cuenta con numerosos títulos de torneos Apertura, Clausura y Liguilla.


Con fecha 13 de abril de 1913, en la cancha de Pelota a Paleta de Miguel Gúrpide, se resuelve la creación del Club, asumiendo como Presidente y Socio Fundador el Dr. Ambrosio Lugones. De ahí en más, las actividades de la institución fueron muchas y pujantes: en octubre de 1922 se sumó el tenis, y con él, la participación de la mujer en el deporte. En 1923, Clementino García, también impulsor de la creación del Club, escribió la letra de la marcha, que lleva música de Bartolomé Busso Agnesse.


Instalaciones

La primera cancha de fútbol que tuvo el club, funcionó en un espacio limitado entre las calles Sarmiento, Leandro N.Alem, San Martín, e Italia. Luego, se trasladó a la manzana ubicada entre Belgrano, Dr. Banfi y Viamonte, después se mudó a la calle Colón, entre Rivadavia y San Martín, y finalmente en 1924 se ubicó al lugar que actualmente ocupa, en la manzana rodeada por las calles Sarmiento, Lugones, Mitre y Carmen Sixta Isola. Esta propiedad fue escriturada a favor del Club por decreto N° 1923, luego de obtener la Personería Jurídica. Fue inaugurada el 25 de mayo de 1925, en un partido disputado frente a Castex, de La Pampa. Dentro del mismo predio, en 1932 se inició la construcción de la pileta de natación, siendo la primera de su magnitud.


Fue el esfuerzo mancomunado de directivos, socios, simpatizantes y autoridades del pueblo, que a través de la colaboración y aportes, comprando rifas y asistiendo a fiferentes actividades recreativas, sociales y culturales, el Club pudo llevar adelante obras importantes, hasta llegar a tener las Instalaciones con las que actuamente cuenta. En su vida social incluyó a todos los sectores de la población, y a través de aficionados se cultivó la cultura en sus distintas formaciones.


En épocas estivales, su pista al aire libre del campo de deportes servía para que se llevaran a cabo innumerables reuniones bailables bajo los acordes de destacadas orquestas. Así, nacieron los festivaes del Folklore en la Frontera, que por más de una década brindaron espectáculos de jerarquía, con la participación de los más destacados intérpretes del canto argentino.


Es el Club Atlético Rivadavia el pionero de las instituciones deportivas en América, una fiel consecuencia del espíritu de los hombres de la época. Su nacimiento estuvo íntimamente relacionado a cuestiones y representatividades políticas, pero su hinchada se diversificó, extendiéndose a lo largo y ancho de todo el pueblo. La compra de la sede céntrica lo vincula, definitivamente, con la actividad no sólo deportiva, sino también social.


Fuentes:

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